Del sol de la tarde

Era una tarde tranquila

de primavera temprana

de sol y azufre a dos fuegos.

Su brisa acaramelada,

como un suspiro gimiendo.

Persiguiéndome azorada,

de brillos placenteros.

Su corazón acotaba

el límite venidero.

Y su nombre sangraba

de carmesí su cabello.

Tarde temprana manchada,

de templado sol funesto.

 

” Cuando se empieza a escribir, todo brilla más, parece más fácil y el camino no importa tanto. Luego te das cuenta de que esas tardes nunca volverán de la forma en que lo hicieron cuando tenías trece años”.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en POEMAS y etiquetada , , , , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

¡Escribe, que es gratis!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s